Blog C - Es > Varieté  > ¿Verdadero o falso? Desmitificando la Comunicación Interna
mitos de la comunicación interna

¿Verdadero o falso? Desmitificando la Comunicación Interna

Nos cuesta la Comunicación Interna, ¿quién dijo que no? Pero lo que no cuesta, no vale, o eso dicen. Por eso, tal vez, la amamos tanto. Porque no solo tuvo que luchar por salir de debajo de la sombra de las Relaciones Públicas, la Comunicación Corporativa, los Recursos Humanos, el Marketing o de la Publicidad, por conseguir presupuesto y por hacerse un lugar en la mesa del directorio, sino que también tuvo y sigue teniendo muchos mitos a su alrededor con los cuales quienes nos dedicamos a ella seguimos combatiendo diariamente.

Para seguir aportando a su crecimiento, queremos desmitificar todas estas “frases hechas” que la gente suele repetir sin buscarle el real sentido. ¿Tal vez porque no lo tengan? Hoy, entonces, demostraremos que, justamente, son frases “sin sentido”: tan solo mitos de la Comunicación Interna.

 

“Comunicación Interna es contar a los colaboradores lo que la organización quiere que sepan”

Sabemos con certeza que es un mito vigente en el interior de las organizaciones. Es lo que nos arrojan la mayoría de los focus groups que realizamos en todo diagnóstico, cuando le preguntamos a los colaboradores de distintas jerarquías “qué es la Comunicación Interna”. Por lo general, las respuestas son similares a este mito: comunicación descendente, en donde el área CI “cuenta”, “informa”, pero nunca “comunica”, a pesar de que el nombre del sector contiene la palabra.

Comunicación Interna es mucho más que contar lo que la organización quiere que los colaboradores sepan. Es también contar lo que los colaboradores quieren que la organización sepa. Es, además, permitir que los distintos sectores puedan “contarse cosas” entre ellos. CI es un facilitador de espacios y de diálogos para que toda la organización esté mejor comunicada, que busca utilizar un lenguaje en común para todos y un norte compartido (beneficioso para la organización). Esto implica, antes que salir a contar, salir a escuchar. Y esta escucha debe darse en todos los niveles. En este artículo se puede entender fácilmente el rol CI en una organización.

 

“Con una campaña gráfica será suficiente”

¿Suficiente para qué? Llenar los espacios de comunicaciones mediatas (flyers, stickers, ploteos, merchandising, teasers vía mail o redes sociales internas) es un excelente recurso para que nuestros colaboradores se enteren de una novedad en la empresa o la tengan siempre dando vuelta en su mente. “Machacar” con este tipo de comunicaciones en forma repetitiva es ideal en esos casos. Sin embargo, si lo que se busca es lograr una comprensión más profunda del tema en cuestión (ni hablar de generar una actitud o comportamiento determinado en torno al mismo), entonces no será suficiente. Para entender más al respecto, recomendamos esta breve lectura.

 

“Todos sabemos comunicar”

No nos proponemos en este artículo ponernos a discutir el primer axioma de la comunicación de Watzlawick, porque si “todo comunica”, entonces es cierto que de alguna u otra manera, todos nos comunicamos. Todos sabemos hablar, decir, pedir, escribir un mail… y sí, es una forma de comunicación. Pero la comunicación en sí es mucho más compleja, y por ende, no todo el mundo puede comunicarse de manera consciente, persiguiendo un estilo u objetivo determinado. Por este motivo es tan importante contar con un comunicador interno en la empresa, quien será el responsable de detectar los mensajes importantes, de asegurar que quienes los deban conocer efectivamente lo hagan, de generar la motivación o actitud necesaria hacia el mensaje… en fin, de planificar la estrategia comunicacional más adecuada para cada una de las distintas situaciones que puedan presentarse. No basta solo con el carisma o con tener habilidades sociales. Es necesario tener un poder de análisis, facilidad de palabra y un conocimiento profundo de la cultura empresarial y de sus colaboradores.

“La Comunicación Interna depende solamente del sector CI”

Es cierto que acabamos de decir que es necesario tener un profesional de la Comunicación Interna para poder gestionar efectiva y eficazmente todos los mensajes que circulan en una organización. Sin embargo, todos los colaboradores son también responsables y tienen un rol comunicacional que cumplir, distinto para cada uno de acuerdo a su nivel jerárquico dentro de la pirámide. 

Los directivos (Decisores según nuestra metodología) deberán mostrarse, ser visibles. Este es su rol fundamental, además de empatizar con los colaboradores, empoderar a los mandos medios y estar alineados entre sí en cuanto a los mensajes clave a comunicar. En este artículo se detalla más el primero de los roles. Por su parte, los mandos medios (o Transmisores) deberán asegurarse el entendimiento de aquello que les comunican sus jefes, mejorar la comunicación inter áreas (cadena de valor), generar rutinas comunicacionales con sus equipos de trabajo y dar feedback. Es posible leer más sobre estas responsabilidades aquí. Finalmente, los colaboradores sin gente a cargo deberán ser proactivos (demandar aquello que necesitan para llevar adelante sus tareas), pedir feedback y también trabajar la cadena de valor, en conjunto con los Transmisores. Para profundizar en estos aspectos recomendamos esta lectura.

“La Comunicación Interna no se puede medir”

Falso, queridos amigos. Falso de falsedad absoluta. Hay más de una manera de medir la Comunicación Interna y el impacto de la misma en la organización. Encuestas, focus groups, nivel de participación en las consignas, nivel de comentarios en las redes internas, asistencia a las reuniones, tasa de apertura de emails… El hecho de que podamos probar que la Comunicación Interna no es un gasto (¿cómo va a ser un gasto tener colaboradores comprometidos, motivados, fidelizados, con una visión compartida…?) sino una inversión, seguramente abrirá más de un par de ojos. Es por eso que para nosotros, los comunicadores, es tan importante definir indicadores previos a cualquier acción de comunicación que definamos realizar (por ende, claro está, necesitaremos tener objetivos concretos). Incluso, es posible también medir el retorno de la inversión  a la organización. ¿Acaso ahora tenemos su atención, señores y señoras directivos/as?

 

“Cuando no hay nada que comunicar, mejor callar”

Esta frase es falsa por partida doble. Primero, porque siempre hay algo por comunicar, aunque más no sea decir “aún no tenemos novedades sobre el tema”, o aunque la noticia sea desfavorable. Los colaboradores merecen conocer de primera mano lo que está sucediendo en el lugar en el que pasan 9 horas al día. Callar solo traerá aparejados rumores dado que la gente querrá completar esos silencios.

 

¿Se te ocurren más mitos de la Comunicación Interna que no hayamos abarcado? ¡Cuéntanoslos, así tendremos que citarte en otro artículo! 😉

 

Compartir
Tags: