Blog C - Es > Comunicación Interna  > Cuando ser brillante como jefe no es suficiente

Cuando ser brillante como jefe no es suficiente

Los Decisores están abocados a ser más y más eficientes desde las diferentes posiciones en las que se encuentren, y se los evalúa por los resultados que logran así como por la manera en la que gestionan a sus equipos de trabajo. Porque ser líder significa el desafío de catapultar la visión de un grupo a metas más altas, elevar la performance de los colaboradores y llevar el espíritu de equipo más allá del rendimiento previsible.

Pero liderar se trata también de compartir la visión de la organización, generar adhesiones e identificación entre los colaboradores, motivarlos, saber escuchar y hacerlos partícipes de la toma de decisiones. Intentar, en cierto modo, conectar los objetivos de la empresa con los de las personas que trabajan para dicha institución, tal como lo plantea la metodología bajo la cual en Vector C trabajamos todos los días.

Se dice que las áreas de trabajo reflejan la personalidad y el desempeño de su jefe inmediato. Imaginemos un caso ideal: un líder justo, centrado, dinámico, inspirador y creativo. Todo esto, supondremos, dará lugar a un área motivada, organizada y eficiente, armoniosa, orientada a las metas y sobresaliente. Sin embargo, ¿de qué servirán todas estas cualidades positivas en una persona si no posee las competencias fundamentales como comunicador para llevar adelante su tarea?

Por este motivo, y para desarrollar este tipo de habilidades, siempre es recomendable que los líderes se formen más allá de las típicas habilidades inherentes a su puesto. Se requiere que los Decisores no solo conozcan el norte de la organización, sino que sean capaces de crear un horizonte compartido con los otros Decisores, intentando lograr un acuerdo sobre los focos de la compañía. De esta manera, se sientan las bases transversalmente a través de toda la organización, unificando los mensajes y nivelando la comunicación en cascada en todas las áreas.

En segundo lugar, es necesario que los líderes posean la habilidad de empatizar, dar visibilidad y empoderar a los mandos medios (o Transmisores), ya que en muchas ocasiones serán estos últimos quienes tendrán la responsabilidad de transmitir los focos de Comunicación Interna a la base de la pirámide.

Por supuesto que esto último no significa que los líderes deban perder visibilidad frente a toda la compañía; es importante que el Decisor pueda determinar cuáles son las ocasiones de alto impacto en las que deberá estar en contacto con los colaboradores y velar por la existencia de estos encuentros (sea por medios formales u oralmente).

¿Te ha interesado este artículo? Pues no dejes de conocer nuestros talleres para Decisores. Un espacio vivencial que generamos dentro de las organizaciones para trabajar en sus habilidades de comunicación y brindarles herramientas para mejorar en su rol como comunicadores. Y por lo tanto, como líderes.